Cárcel de mujeres

Elizabeth Ruddy, criminal record number 165LB, 5 January 1915. State Reformatory for Women, Long Bay, NSW

Prostitutas, asesinas, asaltantes de bancos, timadoras, simples amas de casa, o perturbadas mentales.  Quizás en algún caso todo a la vez. O tal vez inocentes. Puedes imaginarlas empuñando un revolver humeante o un rodillo de amasar salpicado de sangre. Solo en el modo de arreglar su cabello ya hay escrito un modo de vida. Hay ancianas respetables que nos miran con toda la resignación que la vida pueda dar, pero también hay jovenzuelas que sonríen pícaras. Estoy seguro de que más de una creció en un hospicio, y no me cabe duda de que algunas delinquieron abrumadas durante la crisis del 29. Son mujeres cuyos delitos las llevaron ingresar en centros penitenciarios de Nueva York, aproximadamente entre 1915 y 1930. Y no es que haya solo mujeres en la base de datos de donde provienen estas fotografías, pero son ellas las que me han despertado más curiosidad.

Eileen May O’Connor, criminal record number 710LB, 3 June 1927. State Reformatory for Women, Long Bay, NSW

Aquellas que aún conservan la ropa de calle aparecen en los primeros planos con la cabeza al descubierto, pero cuando se trata de aparecer de cuerpo entero se les permite o se les exige llevar su sombrero en la cabeza, luciendo el modelo completo. Sombreros bien calados, hasta las cejas. Las más jóvenes con medias blancas, las mayores medias negras. Zapatos charolados de hebilla con una suela pequeña, severos zapatos de tacón ancho. Encuentro extraños los tejidos y el corte de los trajes. Hartos estamos de ver películas de época, y sin embargo cuando la fotografía nos trae la realidad, todo nos parece extraño y fascinante. La escenografía incorpora como todo lujo una moqueta neutra, unos cortinajes indefinidos o una mesa. Fuera de campo debe estar el agente que sostiene las esposas y que las conducirá a su celda. Nada se confía al azar: los datos de registro se hacen sobre la misma placa de vidrio con una materia de color blanco: inicial del nombre y primer apellido, fecha de ingreso, y una serie de números y códigos indescifrables. Y no en el margen, sino justo sobre sus cabezas, como la aureola de un santo, para que el rostro no pueda escapar de ningún modo a su identidad.

Alice Adeline Cooke, criminal record number 565LB, 30 December 1922. State Reformatory for Women, Long Bay, NSW

No hay sonrisas, pero a veces hay el gesto de una vaga complicidad, o de una cínica  despreocupación por el destino. Quizás el fotógrafo era un hombre simpático que hablaba a sus singulares modelos, o puede que se le permitiera insultarlas o flirtrear asquerosamente con ellas. Quién sabe, quizás se trataba de una fotógrafa. A lo mejor solo dedicaba una parte de su tiempo a esto. Puede que tuviera su propio negocio y sus clientes: recién nacidos, matrimonios, enamorados, soldados y hombres de negocios. Pero ¿Por qué resultan tan hermosos todos estos rostros?

Clara Randall, criminal record number 609LB, 12 November 1923. State Reformatory for Women, Long Bay, NSW

Hay facciones claras y delicadas, narices de bruja y de payaso y de modelo de alta costura, flequillos malevos, desordenados moños, ojos brillantes y poderosos, y miradas apagadas hasta lo más profundo de la tristeza. Me ha costado horrores escoger solo unas cuantas fotos. Y sinceramente espero que ninguna de ellas muriera en la silla eléctrica, porque ojeando las fotografías se detectan algunas reincidentes, como la inconfundible Dorothy Mort…

Dorothy Mort, criminal record number 773LB, 16 October 1929. State Reformatory for Women, Long Bay, NSW

Fondos fotográficos del Justice & Police Museum en el catálogo online de The Historic Houses Trust

(La pista sobre esta colección de imágenes se la debo esta vez al gran Bashevis)

Acerca de Rrose

https://maquinariadelanube.wordpress.com/595/
Esta entrada fue publicada en Fotografía y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

7 respuestas a Cárcel de mujeres

  1. pablo dijo:

    bashevis es un gran netdealer

  2. Bashevis dijo:

    La primera vez que vi esas galerías, me quede perplejo. Luego he vuelto a menudo, ahora ya me conozco bien esos rostros, casi todos se muestran transitados y transitables.

    Entre “ellas” esta Eugeni Falleni o Harry Crawford;
    http://entrobriandnohaybesos.blogspot.com/search/label/Eugeni%20Falleni

    No se puede decir gran cosa sobre estas galerías, visitarlas no más. Y toparse también con otras muchas imágenes, de lugares del crimen, que nos quitan el sueño. Brutal.

    Rrose y Pablo, reunión de conspiradores, oveja muerta!
    :D

  3. Rrose dijo:

    Brutal. Gracias por la historia, Bashevis, eres un crack ;)

  4. Régulo dijo:

    Ahora que coincidimos en la lectura de Gómez de la Serna (yo leo Ramonismo II, Greguerías, Muestrario), te agradezco mucho de nuevo tu nuevo muestrario de imágenes y te regalo una de sus greguerías: “Hay que dejar que las imágenes se acerquen a nosotros. Nosotros nos podemos acercar a las cosas, pero no a las imágenes…Hacia las imágenes ni un paso voluntario.” (p.317)
    En tu página son siempre las imágenes las que se acercan a nosotros ( aunque yo no puedo reprimir la tentación de acercarme a ellas cada semana.

  5. Rrose dijo:

    Hola Régulo,

    qué satisfacción que traigas aquí a Ramón! Esa frase es muy propia de él, y es muy propia de su particular convivencia con las imágenes a través del famoso estampario. En realidad, estoy dispuesto a afirmar que Ramón es, hasta el momento, el escritor español cuyas relaciones con la fotografía son más intensas. Es un asunto digno de un análisis más profundo que no sé si alguna vez podré hacer.

    Por otro lado, gracias por tus palabras acerca de la maquinaria. Por mi parte yo estoy encantado de recibirte aquí.

    Saludos ;)

  6. arati dijo:

    Felicidades a Bashevis por el excelente rastreo y a Rrose por el post.
    Sí, son impresionantes las fotos. El anónim@ fotógraf@ de la polícia no tenía mala técnica, y el resto… es el momento. Hay pocos momentos importantes en la vida y el de una detención debe ser uno de ellos, no hay lugar para disimulos ni poses… excepto que seas reincidente y eso forme ya parte de tu rutina (menudo juego de flequillo se marca Doroty…)
    En fin, quiero decir que esas mujeres están asustadas de verdad. Y se nota.

  7. CharlesdeBoull dijo:

    Muy profundos todos los rostros, pero me llama la atención la foto policial de Clara Randall y no precisamente por su faz. Tiene un encanto especial ese juego entre el movimiento de la falda y del cuello sobre el hombro izquierdo, que deja a la vista el tiempo de exposición, la urgencia con la que se tomaron las fotos y la consecución de que aparezca el sujeto quieto. Es interesante resaltar asimismo el fondo monocromo mal montado, dejando ver una máquina de coser bastante desenfocada por la corta profundidad de campo, detrás de una tira de tela colgando.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s