Ubi sunt?

¡O mort mystérieuse, è soeur de charité!, Carmen Calvo, 2005

Si una vez, usando como excusa la filmografía de Georges Franju, escribí acerca del rostro y sus distorsiones, fue porque el asunto habitaba de algún modo en los pocos collages digitales que he realizado yo mismo y sin pretensiones para ilustrar algunos artículos de esta maquinaria a lo largo de los últimos años. En el caso de Frégoli quizás la subversión estuviera justificada, pero no tanto con Góngora, Ramón Gómez de la Serna, o Erik Satie. Es evidente que el mérito de estás imágenes es algo más que relativo, y con toda seguridad en ellas hay residuos no conscientes de otros artistas, pero me parece ahora que no solo de aquellos que viven ya en los manuales, como Magritte o Max Ernst, sino también otros mas cercanos en la geografía y el tiempo como Carmen Calvo (Valencia, 1950).

Una luciérnaga va sucediéndose a sí misma (boceto nº 2), Carmen Calvo, 2004

Aquí y allá las obras de Carmen Calvo han estado presentes en exposiciones y colecciones que he ido visitando en los últimos años, y en ellas he podido comprobar que su campo de acción artística es casi siempre la memoria adherida a los objetos. Lo funerario en su acepción más inmediata: el ex-voto donde se deposita la fe o la angustia, relicarios, misales, crucifijos, espejos. No lo puramente esotérico ni lo gratuitamente barroco, o eso que ahora se denomina gótico, más bien parece como si Calvo deseara fagocitar o redirigir el aura y el recuerdo que habita en esos objetos. Y desde hace años muestra un interés creciente por esas colecciones familiares de fotografías abarquilladas y amontonadas en una lata de carne de membrillo. El tío Pedro y la tía Joaquina el día de su boda. 1948. La primera comunión de Luisito. 1960. Gracia Mari y el primo Manolo el día que se prometieron. 1959. Las alumnas del último curso del Colegio Sagrado Corazón.1952.

Una vida de mercurio, Carmen Calvo, 1999

El rostro es siempre la diana de unos salivazos de colores brillantes que tanto nos pueden turbar como fascinar y divertir. La similitud que algunas de estas obras -como la que aparece sobre estas líneas- guardan con las fotografías científicas de Duchenne de Boulogne (1806-1875), no se produce sino a través del vaso comunicante que el Surrealismo ofreció en su revisión de ciertas parcelas marginales de la fotografía y el arte, en este caso con clara intención de revelar un ribete místico o erótico en el rostro de lo patológico.

Lámina incluida en Mécanisme de la Physionomie humaine (París, 1862), de Guillaume-Benjamin Duchenne de Boulogne

Vasos comunicantes. Y en todas las direcciones, porque a la transgresión facial de Carmen Calvo le preceden en al menos una década los parches de formas y colores que desde la etiqueta del Arte Conceptual nos ha ido ofreciendo John Baldessari (1931).

Ilustración para The Life and Opinions of Tristram Shandy, Gentleman, John Baldessari,1988

Itinerarios estéticos que parten del Surrealismo y llegan hasta el arte conceptual entrecruzándose en algún punto con el Pop Art. Lo que marca las distancias respecto a estas estaciones de llegada y lo que define el contorno de la región estética de Calvo es precisamente el enraizamiento con la memoria, y esto en dos instancias. En primer lugar el hecho de que, partiendo de lo personal (real o ficticio) se logre enlazar con el inconsciente colectivo de varias generaciones, es decir, con lo que de específicamente ibérico o mediterráneo pueda tener la categoría de lo macabro, lo buñueliano, la rancia moral franquista, el sometimiento de la mujer, el colegio de monjas… En segundo lugar el establecimiento de un trayecto temporal que va desde el material original (tristes fotografías de estudio) hasta la franja brillante de color que señala la incursión actual de la artista. La marca que Calvo impone sobre el rostro (sin duda, la residencia más frágil de toda identidad) me parece unas veces lamento, y otras veces -en correspondencia a una cierta tradición de lo escatológico en nuestro país- una suerte de reconciliación a través de la ironía y el sentido del humor.

Tubérculo Metamorfosis 1 y 2, Carmen Calvo, 2008

El Hombre Patata es el título que recibió la exposición de Calvo que tuvo lugar durante del verano de 2009 en el Jardín Botánico de Valencia: la artista había documentado, a lo largo de un año, la degeneración natural de un tubérculo colocado sobre el rostro de un retrato fotográfico. El asunto de la inexorabilidad del tiempo hallaba esta vez expresión con un tono entre macabro y divertido que hablaba del agostamiento y la degradación corporal, pero también de la vida como inevitable transformación y renovación. ¿Acaso no recuerdan estos tubérculos de Carmen Calvo a las simpáticas patatas florecientes de Agnès Varda en Les glaneurs et le glaneuse (2000) y Deux ans après (2002)? Sic transit gloria mundi.

Página web de Carmen Calvo

(¡O mort mystérieuse, è soeur de charité! es el último verso de Las Hermanas de la Caridad, poema de Rimbaud; Una luciérnaga va sucediéndose a sí misma es la primera línea de uno de los fragmentos del Libro del desasosiego, de Pessoa)

Acerca de Rrose

https://maquinariadelanube.wordpress.com/595/
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Una respuesta a Ubi sunt?

  1. Rrose dijo:

    Estos fueron los comentarios del artículo en su antigua ubicación:

    u dijo
    jaja, tenías ganas de soltar, eh? te ha salido de carrerilla.. :)
    pues me ha gustado lo de duchene y lo de la patata . ahora apetece la peli de varda
    15 Febrero 2010 | 02:30 AM

    antipatico dijo
    Una vez más me fascina otra entrada tuya, y ya son muchas. Mi mas rendida admiración. Cuando el domingo ví que no habías publicado la entrada habitual, sentí una cierta sensación de desasosiego, de abandono.
    15 Febrero 2010 | 07:44 PM

    ° Mirloniger ° dijo
    Me gusta. Por mi parte yo vi (no recuerdo si aquí)
    la siguiente recomendación http://blackandwtf.tumblr.com/.
    Por si a alguien le interesa.
    15 Febrero 2010 | 10:57 PM

    Ahui dijo
    Como siempre puntual a la cita. De donde obtiene usted todo esto? Como es que no sabíamos nada al respecto. Con este blog a uno solo le da hambre y más hambre, ojalá no lo hagamos cansarse demasiado.
    Cambiando de tema: ayer conseguí una revista dificil de conseguir sobre un lugar llamado Xilitla aquí en México, me asombró encontrar el nombre de los artistas de su último post como fuente de inspiración para las esculturas surrealistas de Edward James en este lugar. Yo lo conozco y puedo decirle que es un lugar fascinante, si algún día lo requiriera, podría obsequiarle algunas fotos.
    Es increíble como todo poco a poco va encajando en su lugar. Cuidese y gracias por la maquinaria, es un refugio para muchos.
    16 Febrero 2010 | 09:40 AM

    rrose dijo
    Hola a todos,
    u,
    todas las pelis y cortometrajes de Varda quedan recomendados. Aquí hice reseña de un corto titulado “Daguerreotypes” que a lo mejor no conoce y quizás le guste.
    antipático,
    gracias por su desasosiego pessoano ;) pero todo el mérito es de Carmen Calvo, de Baldessari y de Varda…
    Mirloniger,
    gracias por la pista, es simpático el blog ;)
    Ahui,
    algunos ratos me fatigo, pero por el momento no me rindo. Tomo nota de Xilitla. Gracias y
    Saludos! ;)
    16 Febrero 2010 | 04:26 PM

    Ahui dijo
    Por cierto, no he podido bajar el Playlist No. 3 de Maquinaria de la nube :( me aparece error. Y yo que me muero de ganas por escucharlo.
    18 Febrero 2010 | 01:11 AM

    Ahui dijo
    No se como funcione su blog, pero creo que tendrá mi dirección de correo electrónico, si usted me facilita el suyo podría mandarle esta información (escaneos de la revista) y algunas fotos que poseo de Xilitla, creo que usted haría maravillas con todo ese material :)
    Cuidese, un abrazo.
    18 Febrero 2010 | 01:18 AM

    rrose dijo
    Hola Ahui,
    te explico. La “Playlist 3” no es descargable, sino que cuando clicas sobre el icono obtienes un link que puede escucharse gratuitamente con un software específico: Spotify.
    Para usar Spotify lo primero que debes hacer es crear una cuenta. Aquí:
    https://www.spotify.com/en/get-started/
    Luego hay que descargar el software. Aquí:
    http://www.spotify.com/en/download/windows/
    El problema es que no suele haber ningún obstáculo para descargar el software, pero la posibilidad de crear una cuenta para usar gratuitamente el programa está muy controlada por la empresa, por lo que solo ocasionalmente el enlace que os he dejado ahí arriba os llevará a la página donde realmente se permite el registro. Actualmente ese enlace redirige automáticamente al formulario de “invitación”, que la verdad es que creo que no sirve para nada.
    Te/os aconsejo a todos que perseveréis y estéis atentos al momento en que se os permita abrir la cuenta. Aunque parezca un poco lioso, merece la pena.
    Entretanto, buscaré la manera de ofrecer esta última playlist en formato .mp3 para que podáis descargarla.
    Saludos ;)
    18 Febrero 2010 | 09:26 AM

    rrose dijo
    Respecto a Xilitla, no te preocupes, Ahui. Yo me pondré en contacto contigo en cuanto encuentre el momento adecuado ;)
    18 Febrero 2010 | 09:27 AM

    santi dijo
    Me he topado con tu blog y me ha gustado mucho el artículo de la artista Carmen Calvo. También he entrado a su web donde expone su obra y lo he entrocado genial.
    28 Febrero 2010 | 12:16 PM

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