El Aleph de Ramón: Inventario nº 3

Otro nuevo panel, seguido de las imágenes inventariadas:

Haz clic sobre la imagen para ampliarla
Never, objeto creado por Oscar Domínguez para la Exposición Internacional del Surrealismo de 1938

Me complace de un modo especial presentarles esta fotografía que, casualidades de la vida, también está colocada desde hace años en mi habitación. Mucho me temo que la escultura original no se conserva, por lo que la imagen tiene un enorme valor documental, y no solo por lo que a la obra de Óscar Domínguez se refiere, sino porque da idea de cómo debió ser aquella mítica Exposición Internacional del Surrealismo organizada en la Galerie des Beaux Arts de Paris en 1938. Al fondo pueden ver algunas obras colgadas en la pared, y el techo repleto de los sacos de carbón que Marcel Duchamp colocó allí aceptando el encargo del comité organizador para “intervenir” el recorrido expositivo. Ramón probablemente nunca estuvo allí, pero se refiere a esta exposición cuando en su monografía sobre Dalí recuerda la época dorada del Surrealismo:

La exposición estaba a oscuras y la enseñaban con linternas de bolsillo unos caballeros sin corbata y con guantes blancos, viéndose caracoles vivos sobre descotes de cera [se refiere aquí al famoso Taxi Lluvioso de Salvador Dalí], cómodas con los cajones desbordados de piernas, ratoneras; todo en esa atmósfera asustante y jovial de las grutas de los Luna Park, en cada uno de cuyos rincones hay una araña o un tridente. Del techo de la exposición estaban colgando sacos de carbón que esparcían un polvillo negro sobre los expectadores y por todas las salas se esparcía un olor a café torrefacto, saliendo de algún armario gritos sofocados e insultos al visitador conocido.

(Dalí, 1977)

Invierno, o La Nevada, Francisco de Goya, 1786

Este es uno de los lienzos que Goya realizó con destino a la Fábrica de Tapices. Lejos de las escenas amables o costumbristas, soleadas y reverberantes, en El Invierno, Goya hace un pequeño ensayo acerca de la adversidad, y nos muestra a unos viajeros haciendo frente al temporal. El tono del cuadro se anticipa de algún modo a una todavía incipiente estética romántica. Ramón trabajó continuadamente en su extensa monografía sobre Goya, y en ella, siempre certero, escribe:

…Goya, en esos últimos tiempos del XVIII, ve todo lo que ha de venir y tiene un arranque de visión osada de sus contemporáneos, porque ya les ve caducos, murientes, viejos, como lo que no se renueva ni sabe lo que va a venir. Una nueva luz aparece en ese momento en la montura del camino, en esa meseta en que acaban las cuestas arriba, y Goya consigue lo más maravilloso que se puede conseguir: ver esa luz antes que nadie, adelantarse.

(Goya, 1928)

Despacho de Ramón en su domicilio de c/Hipólito Irigoyen, Buenos Aires

Un tipo de imagen muy repetida en las paredes de Ramón son precisamente fotografías del despacho de Ramón, produciendo con ello un efecto de mise en abyme o de cajas chinas bastante particular. Uno repasa con paciencia imagen tras imagen y de buenas a primeras se topa con una fotografía del despacho que lo devuelve a uno al contexto general, y casi espera uno hallarse a sí mismo mirando hacia dentro, repetidamente, como parte de ese infinito. Es por eso que hay que prestar especial atención a la siguiente imagen del inventario.

El Matrimonio Arnolfini, Jan Van Eyck, 1434

La presencia de este lienzo en las paredes del torreón de Ramón no obedece tan solo a su condición de indiscutible obra maestra de la pintura. El cuadro de Van Eyck, exquisito y preciso hasta el asco, se suele citar como ejemplo de abismación o mise en abyme. Sabrán, como yo, que al fondo de la habitación se encuentra un espejo convexo que recoge una panorámica opuesta a la que contemplamos.

El Matrimonio Arnolfini (detalle)

La introducción de espejos en la pintura tiene sobresalientes desarrollos. Velázquez los introdujo en la Venus del Espejo y en las archiconocidas Meninas. Los espejos son un símbolo fundamental de la estética barroca, y Ramón, sencillamente, los reverenciaba. Al igual que en la cámara nupcial de los Arnolfini, Ramón colocó espejos en su torreón, consciente de que desdibujaban el espacio y lo ahuecaban, multiplicándolo.

Ramón y Luisa junto a algunos amigos en su despacho de Buenos Aires

Esta fotografía, de la que desconozco el autor (la imagen proviene de la excelente página web de Martín Greco sobre Ramón, y la traigo a colación aunque no pertenezca al inventario), da cuenta de la obsesión reflectante del escritor. Ramón colocó innumerables espejos en las paredes –así como bolas de cristal que colgaban del techo- y los mandaba cortar con formas caprichosas. Luisa nos habla de la presencia en su despacho de “espejos cubistas”, “futuristas” y grotescos. Pero este espejo de la fotografía es el famoso espejo convexo del escritor, que, si no recuerdo mal, aún sobrevive. Estos artefactos, que tanto inquietaron a Borges, abundan en la greguerística:

En el fondo de los espejos hay un fotógrafo agazapado.

Cuando gira el espejo del armario gira el mundo con él.

En el río pasan ahogados todos los espejos del pasado.

Y en Automoribundia (1948) Ramón glosa precisamente los espejos de su despacho:

…todo queda proporcionado en mis espejos bombés, pues mi decorado está preparado para que se refleje en esos espejos que todo lo miniaturizan y lo proyectan al mismo tiempo en un espacio agrandado, con honda perspectiva que hace que yo diga a las visitas:

-¡Vean mis grandes salones! Gracias a estos espejos me siento en un gran palacio, pues les diré en reserva que lo que yo quiero es vivir en el espejismo de un Palacio Real…

(Automoribundia, 1948)

Le Bar aux Folies-Bergère, Eduard Manet,1881

También hay un espejo en esta obra de Manet. Una camarera atiende el bar en un local nocturno de París, y a su espalda un gran espejo devuelve, confuso y deformado, el contracampo –así se diría en términos cinematográficos- de la imagen. Hay que hacer notar las botellas de licor que Ramón ha colocado sobre la reproducción del cuadro y que debió recortar de algún anuncio. Estas botellas se incorporan a la obra con una inesperada coherencia. No olvidemos que uno de los capítulos de Ismos estaba dedicado al Botellismo.

La metamorfosis de Narciso, Salvador Dalí, 1937

“Dalí es el niño de una nueva especie” escribe Ramón en su monografía –póstuma- sobre el pintor catalán. La Metamorfosis de Narciso es una obra compleja y críptica, en la que Dalí retoma la mitología, apropiándose de ella para reconducirla a nuevos umbrales de significado.

Sus cuadros tienen el aspecto de aviones que han llegado o que van a partir. Ellos abren la realidad a otra parte.

(Dalí, 1977)

Retrato de Albert Fratellini, anónimo, ca. 1930
Retrato de François Fratellini, anónimo, ca. 1930
Retrato de Paul Fratellini, anónimo, ca. 1930

He pasado horas y horas mirando con detenimiento el maremagnum de payasos que se arremolina en este panel. Debe haber varias decenas de ellos. Y me parecía que este inventario no podía estar completo sin darle a los payasos y al circo el lugar que se merecen en la obra y el despacho de Ramón, pero tardé mucho en dar con la identidad de alguno de ellos. De modo que no se pueden imaginar mi satisfacción cuando localicé en el panel a los famosos Hermanos Fratellini en estos tres retratos, realizados probablemente con un objetivo comercial o publicitario. François, Albert y Paul Fratellini mamaron la profesión de payaso desde la cuna, y vivieron una de las épocas doradas del circo: aquellos años 20 y 30 en que el circo y la cultura de vanguardia se daban la mano a través de artistas como Alexander Calder o Jean Cocteau. Debían de tener, además, algún tipo de vínculo con Ramón, ya que escribieron un curioso prefacio a la 5ª edición de El Circo en Francia:

…esta es realmente la ciencia del circo, este libro es su Enciclopedia. Este Ramón, ilusionista español, quita el colorete a los actores del circo y nos coloca a nosotros -¡por una vez!- en el sitio de los espectadores. Estas páginas son el circo visto con la perspectiva de los artistas.

En Automoribundia, Ramón recoge el discurso que pronunció subido al trapecio del Gran Circo Americano, y también allí sale a relucir el trío de payasos:

El circo, además, está más cerca del arte puro y nuevo que el teatro al uso, creencia antigua en mí que ahora he visto reflejada en París viendo cómo la firma de los grandes clowns, los Fratellini, figura como una cabriola necesaria en el conjunto de un álbum que inicia Picasso –y en el que no figura ningún actor-, así como también los mismos Fratellini dan lecciones de circo en Le Vieux Colombier, donde solo hay cátedras de arte puro.

(Automoribundia, 1948)

Bal au Moulin de la Galette, Renoir, 1876

El aire de la vida y sus merendolas y francachelas triunfan en Renoir. Su El Baile y su Moulin de la Galette son algo maravilloso, elocuente y lleno de una atmósfera tensa. El ceramista de Limoges llegó a París con un pincelito medio japonés y medio para otra cosa que para pintar cuadros. En París sintió toda la sed del placer y de la diversión en contraste con su hambre. Era ese momento de la tercera parte del siglo XIX, en que todo un siglo había adquirido una madurez inconfundible de belleza fatal. Renoir, desde su ingenuidad de ceramista, vio con más transparencia que nadie el gesto que hacía la época en medio de la luz boreal de la vida evoluta, y en el límite del progreso pintó, bajo un sol de más bujías que aquel con que se había pintado hasta entonces, esa sensualidad un poco solemne y seria de esa impresionante tarde del siglo.

(Ismos, 1931)

Mujer en blanco, Picasso, 1923

Esta obra, más que un retrato, es un pequeño tratado acerca del color blanco. En 1923 Picasso había roto sus ataduras con el cubismo, y su libertad ejemplar le llevaría del surrealismo al clasicismo en un abrir y cerrar de ojos, siempre quemando etapas, siempre inquieto. Ramón dedicó a Picasso un capítulo completo en Ismos titulado Picassismo, y sobre él escribe algunos de los fragmentos más hermosos de libro:

Picasso es una gran lección y por eso viven en él preocupaciones perpetuamente contrarias. Su secreto es que es polilingüe y que utiliza la lengua figuratriz o la lengua cubista, según le conviene, como habla el francés o el español, según conviene a la frase, según se pueda decir mejor lo que se quiso decir en uno u otro idioma. (…) Vence la filosofía de corto alcance del cubismo porque lo sobrepasa en seguida (…) Si no hubiese reaccionado pronto, Picasso se hubiera quedado entre los “matemáticos del aburrimiento”, según se les llamó. Picasso es el individualista español y va huyendo de los que le siguen y dejándoles en las esquinas de la desorientación. (…) Lo más hermoso de la vida, que es huir, descomprometerse y sentirse libre, es lo que caracteriza la vida de Picasso ¡Feliz inventor! Él pasea en puertos distintos con su traje de mecánico de las renovaciones, y sencillamente encuentra el espectáculo distinto sin esfuerzo ni preocupación. Sólo se salva así de la repelancia que hay en continuar una manera y hacer la réplica de cada cosa cien veces más después de la primera.

(Ismos, 1931)

Genesee Hotel suicide, I. Russell Sorgi, 1942

Esta fotografía fue tomada en 1942 en la ciudad de Buffalo por I. Russell Sorgi, un reportero gráfico del The Buffalo Courier Express. Sorgi fue avisado de que una divorciada había organizado un altercado en una de las plantas superiores del hotel. Según se cuenta, nada hacía presagiar que la desesperación de la mujer le conduciría al suicidio saltando por la ventana. El reportero se hallaba en el lugar adecuado y disparó su cámara en el momento preciso. El contraste entre el cuerpo que cae, la mujer policia que ajena al suceso se adentra en el hotel, o el cliente que toma su café tranquilamente junto a la ventana, es escalofriante. La presencia de esta fotografía en la pared de Ramón da idea de su interés por lo trágico y lo macabro. Y aviso, no es la única instantánea de un suicidio presente en el torreón.

Retrato de Gustavo Adolfo Bécquer, grabado de Bartolomé Maura (1884) a partir del retrato realizado por Valeriano Bécquer

En 1949 Ramón da a la imprenta sus Cartas a las golondrinas, un libro que tiene a Bécquer presente desde la primera página, en la que el escritor coloca “como un recuerdo al piano y antes de nada” el famoso poema Volverán las oscuras golondrinas del poeta sevillano. En el prólogo, Ramón explica por qué todas las epístolas incluyen una postdata idéntica: “Recuerdos a Bécquer”.

Y como última advertencia prologal diré que si resultan sospechosos tantos recuerdos a Bécquer como postdata de todas mis cartas, hay que disculparme, porque dados una vez no podía dejarlos de dar siempre, pues me resultaba ingrato olvidarle como si así desacatase al hermano mayor en el más allá de las golondrinas.

(Cartas a las golondrinas, 1949)

Walt Whitman, fotografiado en torno a 1860 (un análisis de esta fotografía en El sombrero de Walt Whitman)
Retrato de Walt Whitman, Thomas Eakins, 1887

Walt Whitman no sale bien parado en la biografía de Ramón sobre Edgar Allan Poe. Para delimitar la figura de su biografiado, el autor recurre al contrapeso formal que Whitman supone, y desglosa el contraste entre ambas figuras, pero se decanta con claridad por Poe, que al fin y al cabo es el objeto de la obra. Sin embargo, a pesar del tono ligeramente despreciativo hacia Whitman, sus apreciaciones no están faltas de sagacidad, y en algún momento, de admiración.

Barba blanca de vagabundo hedonista –falso capitán del Ejército de Salvación-, Whitman quiere encumbrarse como un San Francisco profano, halagador de los sonrosados pioneros de la noche del sábado. El abuelete –desposeído del poematismo homérico- se ha quedado con la multitud, pues es inofensivo pregonador de la feria, solazador bonancible, y en medio de todo, venerable presididor del banquete después de la subasta. (…) Whitman ingenuizó lo universal, Poe lo complejizó. El uno fue poeta charanga, mendigo reborondo, y Poe tuvo el desprendimiento del escritor en fluorescencia, del artista iniciador superior al inventariador. El primero se contentó con el pic-nic y pudo decir lo que nunca hubiese dicho Poe, que “una vaca paciendo con la cabeza inclinada supera en belleza a todas las estatutas”.

(Edgar Poe: el genio de América, 1953)



Addenda

Busto de Platón, copia romana de un original griego, siglo V d.C.

Ludovico Ariosto, grabado de Nicolas IV de Larmessin (?), 1694 (?), a partir de un famoso óleo de Tiziano

Guernica, Pablo Picasso, 1937
Mujer llorando, Pablo Picasso, 1937
The three graces or nudes, Man Ray, 1920
Nu endormi, Gustave Courbet, 1858
Soft Self-Portrait, Salvador Dalí, 1941
Lev Nikolaievich Tolstoi, fotografiado en 1863 (?)
Baigneuse assise, Pierre Auguste Renoir, 1892

Madame de Staël, tal y como aparece en una de las ilustraciones contenidas en Lives of Girls who Became Famous (1886), de Sarah Knowles Bolton

Retrato de Al-Fayum, siglo II-III d.C.

L´Enlèvement de Psyché, Pierre-Paul Prud´hon, 1808
Imagen ancestral de los papúas de Nueva Guinea, Field Museum (fecha desconocida)

Retrato de Gertrudis Gómez de Avellaneda, litografía de Fernando de la Costa, c. 1859-1864

Luis de Taboada y CocabDon Luis Taboada y Coca, fotografiado por Kaulak, tal como apareció, a pocos días de su muerte, en La Ilustración Española y Americana, el 28 de febrero de 1906

Savonarola San Pedro Martir Baccio della Porta

Retrato de Savonarola con la apariencia de San Pedro Mártir, Baccio della Porta, 1499-1500

bello_andres

Retrato de Andrés Bello, fecha y autor desconocidos

El Aleph de Ramón se en cuentra en constante revisión y se compone de las siguientes entregas:

Inventario nº 1 (con Palabras Preliminares)

Inventario nº 2

Inventario nº 3

Inventario nº 4

Inventario nº 5

Inventario nº 6

Inventario nº 7

Inventario nº 8

Inventario nº 9

Inventario nº 10

Inventario nº 11

Inventario nº 12

Inventario nº 13

Inventario nº 14

Inventario nº 15

Inventario nº 16

Inventario nº 17

Inventario nº 18

Inventario nº 19

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3 respuestas a El Aleph de Ramón: Inventario nº 3

  1. Rrose dijo:

    Estos fueron los comentarios del artículo en su antigua ubicación:

    pablo dijo
    Hola Rrose.
    Veamos.
    El señor Becquer. Derecha del monitor. Más o menos por el centro.
    Una reproducción en blanco y negro de este retrato pintado por su hermano
    http://images.google.es/imgres?imgurl=http://www.swarthmore.edu/H
    Creo ver una foto de Salvador Dali. Pero miro por google y no doy con la fotografía exacta. Está entre los Fratellinis.
    Es un Dali joven. Antes de EE UU. Creo.
    Por supuesto el guernica abajo.
    Y cerca del guernica, a la izquierda, creo, pero dudo mucho, que hay un fotograma de Olimpia (Lenny Riefelsthal)
    Pero igual. No traigo pruebas que adjuntar.
    En otro orden de cosas.
    El sábado me compre un libro del que tienes que pedir tu porcentaje a la editorial. “Alcanzar las nubes” Philippe Petit. ya te iré contando, las primeras impresiones son muy buenas.
    Saludos
    4 Febrero 2008 | 12:56 PM

    pablo dijo
    Al lado del guernica, uno de sus bocetos previos.
    Debe haber una versión monocroma, pero no la encuentro:

    Está el Greco, pero qué raro tiene el brazo. Parece más bien una copia rectificada del Caballero con la mano…
    Con la mano así colocada no lo termino de localizar.
    Y mi vista no me da para asegurar que a dos personajes de Becquer, por arriba, esté el señor Baudelaire:
    http://partagetoutestpartage.blog50.com/images/medium_charles-bau
    4 Febrero 2008 | 04:10 PM

    rrose dijo
    Hola Paolo!
    a ver, te aviso que la cosa está complicadilla:
    – Lo de Bécquer perfecto, aunque creo que la imagen del panel no se corresponde directamente con el lienzo el hermano, sino con un grabado realizado a partir del lienzo. Creo que he dado la imagen ( http://www.poesia-inter.net/cuadros/fotogab.jpg ), y si no aparece ninguna mejor, quedará en la addenda.
    – Hay, en efecto, un retrato fotográfico de Dalí, pero no debe ser una imagen muy difundida, ya que ni tú ni yo conseguimos dar con ella (lo he intentado en varias ocasiones en los últimos días), y ya es raro, porque mira que hay retratos de Dalí por todas partes. Esto hace la imagen más deseable para el inventario. Curiosamente, la imagen está colocada justo al lado del famoso “Soft Self-Portrait”, de Dalí, que ya tengo previsto para la addenda.
    – Por supuesto, el Gernika. Te has acercado mucho, pero el boceto de la madre que enlazas no se corresponde con el del panel. Y tampoco yo consigo localizar el boceto correcto.
    – Lo de Riefenstahl, sinceramente, no termino de verlo claro, y mira que conozco las pelis de esa señora. Encuentro improbable la presencia de Leni en el panel, pero… tratándose de Ramón, todo puede ser.
    – Lo de El Greco es particularmente sospechoso. Lamento decirte que no se trata de “El Caballero de la Mano en el Pecho” (no se corresponde la postura de la cabeza, ni la vestimenta), aunque es muy similar. Lo extraño es que Ramón escribió lo siguiente:
    “En América he dado varias conferencias sobre El Greco, y al final de ellas hacía que la reproducción del retrato del caballero de la mano en el pecho, que presentaba en un caballete, bajase el brazo en cabestrillo de siglos. El artilugio para conseguir ese efecto consistía en haber logrado un reproducción de la mano, fotografiada aparte, que caía gracias a un hilo negro que estaba en comunicación con mi mesa de conferenciante”.
    – He mirado con atención el retrato renegrido que calculo que has atribuido a Baudelaire, y aunque reconozco que el parecido es bastante asombroso (sera cosa de la época), no se trata del opiómano francés, sino de aquel otro norteamericano llamado Edgardo. Ya digo que ambos retratos son muy parecidos, pero el bigotito es lo que zanja la cuestión. Lo malo es que la imagen se ve tan rematadamente mal que no consigo averiguar de qué retrato se trata exactamente. No sé cómo has podido afinar tanto, teniendo en cuenta el tamaño de la imagen.
    Este panel es especialmente dificil, por lo que te agradezco aún más tu esfuerzo. En las próximas entregas intentaré ofreceros paneles que abarquen áreas algo más pequeñas.
    saludos y hasta pronto ;)
    P.D: no sabía nada de la edición del libro de Petit en castellano!! gracias por el aviso. Respecto a la parte que me toca en la difusión del personaje debo decir que, hasta donde yo llego, la maquinaria fue el primer sitio web que dió a conocer al funambulista en castellano. Podían enrrollarse y mandarme un ejemplar, verdad?? Ejem, he visto de pasada el precio del libro y se escapa a mis posibilidades de incipiente parado.
    4 Febrero 2008 | 10:55 PM

    arati dijo
    Estimado RR, me intrigan los bustos romanos (¿es Caracalla el tipo de la barbilla cuadrada?), pero como apenas puedo distinguirlos, esta noche me dedico a las chicas del panel central:
    Hay una escena de “baño de corte”, parece hindú, no lo localizo, necesitaría algo más de detalle (sigo protestando por la malísima definición a que nos somete).
    A la derecha, pasada la camarera, parece que tenemos una nueva momia de al fayum, con la mirada fija y el collar de perlas.
    Dos por debajo del autorretrato blando y de la foto de Dalí joven, se ve el “desnudo inclinado” de Courbet –sí, ese que a Vd. tanto le gusta- del que ahora mismo no encuentro nada mejor en la red que este enlace: http://www.bc.edu/bc_org/avp/cas/fnart/art/courbet.html.
    Un poco más abajo, la pelirroja y exhuberante muchacha de Renoir es la “Baigneuse assise” de 1892, que está en el Metropolitan de Nueva York. Aquí una reproducción : http://www.chez.com/renoir/images/bainassi_grand.jpg
    No siga castigándonos las dioptrías y la curiosidad de este modo cruel… ¡sí, por favor, RUEGO trozos más pequeños de panel y que las imágenes se distingan un poco mejor !
    Saludos
    arati
    5 Febrero 2008 | 12:00 AM

  2. Rrose dijo:

    Continúa:

    Rr dijo
    Hola Arati,
    veamos:
    – Particularmente no le encuentro parecido con Caracalla al busto romano, aunque ya sabéis que el arte antiguo no es lo mío. Según tu apunte debería tratarse de un retrato “desbarbado”, lejos de la iconografía habitual, y ahí me pierdo…
    – La escena hindú de “baño de corte”… la verdad… no la veo. Sí que hay algún altorrelieve griego que seguramente no tardarías en identificar si tuvieras una buena imagen para escarbar.
    – De nuevo Al-Fayum, es cierto, pero ¿daremos esta vez con la obra concreta? quizás debo revisar el enlace que dejó alguno de vosotros en el inventario nº 1 y que contenía un montón de retratos. Quizás este sea más fácil de identificar.
    – Respecto al desnudo de Courbet… creo que has acertado, aunque no ha sido una obra fácil de rastrear en la red. El enlace que has dejado no era muy bueno. Otros títulos como “Sleeping nude” o “nu endormi” me han ayudado a dar con ella finalmente en la Wiki
    http://images.google.es/imgres?imgurl=http://upload.wikimedia.org
    y aunque la imagen no es del todo buena, la añado provisionalmente a la addenda.
    – Finalmente, esa obra de Renoir que después de remirar mucho no he identificado hasta que nos has dicho el título y el año (y todo!). La mejor imagen de la obra la he localizado en la misma web del Metropolitan de Nueva York
    http://www.metmuseum.org/toah/hd/nuba/ho_1975.1.199.htm
    De nuevo pediros disculpas por el tamaño de la imagen del panel. Me está empezando a entrar cargo de conciencia por el aumento de dioptrías (nunca pensé que nadie pusiera tanto empeño en este proyecto!). Pronto, y por desgracia, dispondré de más tiempo para arreglar las imágenes y alojarlas quizás en algún portal de descarga gratuita.
    Mientras tanto, mil gracias por vuestro trabajo ;)
    5 Febrero 2008 | 10:46 PM

    Arena dijo
    Buscando ilustradores japoneses, me encuentro con este interesante blog…..
    Volveré. Gracias!
    6 Febrero 2008 | 11:12 PM

    toni dijo
    ¿Es mi imaginación u antes había aquí un link a un corto (Le cyclope de la mer)?
    10 Febrero 2008 | 10:00 PM

    rrose dijo
    Arena: encantado de recibirle en el blog.
    Toni: no, no ha sido su imaginación. Ayer por la tarde publiqué un nuevo post con un cortometraje titulado, efectivamente, “Le Cyclope de la mer”, dirigido por Philippe Jullien. Para no perder las buenas costumbres, La Coctelera me brindó la habitual plétora de errores con la base de datos y la conexión, de modo que publicar el corto y “arreglarlo” para mis lectores me resultó prácticamente imposible. Esta vez consiguieron sacarme tanto de quicio que decidí eliminar el post completo.
    Pido disculpas por la confusión, y expreso mi deseo de retomar el blog con los mejores contenidos posibles.
    Saludos y hasta pronto
    11 Febrero 2008 | 10:42 PM

    rrose dijo
    ¿Soy el único al que esa “baigneuse assise” de Renoir le parece horrenda?
    11 Febrero 2008 | 10:44 PM

    arati dijo
    No, mi apreciado RR, no es Vd. el único. Aunque reconocí esas redondeces como “Renoirianas”… ES UN CUADRO HORRIBLE, efectivamente.
    Pero no se puede ser un genio en todo momento, incluso los mejores han pintado un montón de cuadros pésimos.
    Yo sigo dándole vueltas a esa escena de baño en el harén o similar, porque estoy convencida de que la conozco. Apostaria a que es una miniatura hindú de estilo Mogol. Está en el panel central, parte superior, entre la dama del quimono azul (que parece del algun impresionista) y los gatos encima del muro…
    arati
    12 Febrero 2008 | 10:22 AM

    Bashevis dijo
    Ni mucho menos eres el unico, jajajaja. Aborrezco de un buen puñado de obras de Renoir (aunque le reconozca ciertos logros), que quieres que te diga, son horrorosas… Autenticos pastelones al pastel.
    Bañistas, niños y demas engendros… Deambulan por su arte….
    12 Febrero 2008 | 07:09 PM

    la maga dijo
    Paso por aquí casi cada día, para perderme.
    O para encontrarme, según se mire
    Y he pensado que a lo mejor te gustaba saberlo
    gracias por escribir sobre todo lo que me interesa
    y por conseguir que me interese todo lo que escribes
    12 Febrero 2008 | 07:42 PM

    rrose dijo
    Arati y Bashevis,
    me alegro de que mi juicio sobre la bañista sea compartido. Por el momento es la única obra de todo el inventario que verdaderamente me irrita. Pero cumple bien su función aquí: Ramón colocó un montón de imágenes horrorosas en sus paredes, algunas de un kitsch asombroso, jeje…
    Querida Maga,
    has escrito uno de los comentarios más bonitos que han aparecido en la maquinaria. Gracias a tí.
    “Cuántas veces me pregunto si esto no es más que escritura, en un tiempo en que corremos al engaño entre ecuaciones infalibles y máquinas de conformismo” (73)
    ;) Saludos desde la niebla
    12 Febrero 2008 | 10:59 PM

    arati dijo
    Me ha costado, porque aunque me pareció reconocerlo, sólo le encontraba en la más conocida foto de George c. Fox de 1887, pero ahí está, en el panel central, al lado del romano de mandíbula cuadrada: es Walt Whitman pintado por Thomas Eakins, 1888. En este enlace la imagen no está mal:
    http://www.explorepahistory.com/images/ExplorePAHistory-a0a7w5-a_
    saludos!
    15 Febrero 2008 | 03:11 PM

  3. Rrose dijo:

    Continúa:

    Rr dijo
    un hallazgo estupendo, sí señor. A Thomas Eakins lo conozco muy superficialmente, y desde luego desconocía esta obra. No imaginé que ese barbudo bonachón y rodeado de payasos pudiera ser Whitman… Leyendo me entero ahora de que el autor de Hojas de Hierba era amigo personal de Eakins, y que Eakins colaboró con Muybridge en sus trabajos fotográficos…
    gracias
    15 Febrero 2008 | 04:22 PM

    pablo dijo
    Y casualmente mi último post tiene a Eakins de coprotogonista
    15 Febrero 2008 | 05:30 PM

    arati dijo
    Estupendo su blog, Pablo, le tendré en mis itinerarios y en mis oraciones.
    Creo que he localizado a un joven León Tolstoi, a ver si entre todos conseguimos averiguar quien le hizo la foto:

    Está en el panel central, justo a la izquierda, cuatro posiciones por debajo de la chica del kimono azul.
    (Discúlpeme si insisto en exceso, Rrose: considere Vd. que está colaborando a rehabilitar a una drogadicta. Hace seis meses que dejé de fumar, y esto es un “sano esparcimiento” que me resulta extrañamente relajante: si me da un yuyu, en lugar de arrasar la nevera o rendirme y bajar a comprar tabaco, le echo una mirada al panel, persigo intuiciones, encuentro algunos conocidos y se me escapan otros, pero así, tan entretenida, se me pasa el mal rato…)
    Saludos
    17 Febrero 2008 | 12:58 AM

    Rr dijo
    JAJAJA! No se preocupe Señora Arati, aquí no hay exceso posible!! jajaja!! y además la fotografía es estupenda (qué fuerza tiene!).
    He intentado arrastrar algo de información sobre la imagen y solo he conseguido sacar una discutible fecha -1863- para su ejecución. Según mis cuentas, Tolstoi tendría entonces 35 años, lo cual parece bastante plausible. Puede que me equivoque pero el retrato es tan sumamente sencillo y tan cuidado que parece realizado en un estudio comercial, lo cual dificultará enormemente la identificación del autor, y al fin y al cabo la fotografía rusa no es mi fuerte (todavía), así que por el momento desisto en ese aspecto, pero la puerta queda abierta por si alguien se atreve a intentarlo.
    Por otro lado, me alegro que el inventario te quite del “vicio” (haces muy bien), jajaja! perdona, me ha hecho mucha gracia!!
    ;)
    P.D: aún no he quemado todos los cartuchos en la búsqueda de los signos zodiacales y labores medievales y el famoso baño de corte (este último es más dificil aún).
    17 Febrero 2008 | 12:28 PM

    arati dijo
    Me alegra hacerle reír, Rr. De modo que, con su permiso, seguiré a ratos perdidos con la terapia.
    Yo juraría que la mujer de blanco de Picasso mira directamente a Edgar Allan Poe, pero tampoco consigo encontrar la foto original.
    Mismo panel derecho, abajo del todo, encima del jarrón. Este sí, desde que lo vi el primer día supe que lo conocía pero, aunque nunca olvido una cara, suelo olvidar rápidamente todos los nombres.
    Hasta hoy no lo he recordado el apellido del tipo con barbita recortada y blusón, es un Tiziano, supuestamente un retrato de Ariosto. No consigo una reproducción a tamaño decente, como tampoco sé si lo que tenía Ramón era una reproducción del cuadro o de algún grabado: http://www.thismoment.pwp.blueyonder.co.uk/blog/titian.jpg
    Saludos
    21 Febrero 2008 | 10:23 PM

    rrose dijo
    Veamos, querida,
    1. La imagen que enlazas es, ciertamente, un retrato realizado por Tiziano. Y el retratado suele idenfiticarse como Ludovico Ariosto, el autor de Orlando Furioso (aquí otra imagen algo mejor que la tuya
    http://www.topofart.com/images/artists/Tiziano_Vecellio_Titian/pa… ). Sin embargo, y aunque es muy muy similar, este retrato no se corresponde con la imagen del panel.
    2. Llevo varios días dándole vueltas al asunto en ratos perdidos, y no encuentro una explicación satisfactoria. Quizás lo que hay en el panel sea, como usted apunta, un grabado realizado a partir del retrato original, lo que explicaría las pequeñas diferencias en el ropaje, la postura, la luz, y sobre todo el fondo.
    3. Lo malo es que si realmente se trata de una estampa, no la localizo, y si se trata de otro retrato (quizás inspirado en el de Tiziano), tampoco doy con él. Así que he decidido dejar la imagen en cuarentena, en espera de algo que aclare mis dudas.
    Saludos y gracias ;)
    24 Febrero 2008 | 07:39 PM

    rrose dijo
    Hola chicos
    ayer estaba en una librería ojeando cosas y me topé con “Genesse Hotel suicide”, una fotografía de la que me apresuré a tomar todos los datos, ya que la tenía perfectamente delimitada en este tercer panel (a la derecha, justo en el centro), pero desconocía el título, el autor, la procedecencia… todo.
    A veces, confiar en el azar es lo mejor.
    La fotografía es tan sumamente especial y enigmática que, además de añadirla a la addenda, merecía una explicación.
    Saludos ;)
    9 Marzo 2008 | 10:15 PM

    tellotellez dijo
    Al suroeste de Le bal de Manet creo que hay un retrato de Madame de Staël que puede ser el de http://www.allposters.com/-sp/Portrait-of-Madame-De-...
    Parece que se trata de una reproducción bastante similar a http://www.gutenberg.org/files/12081/12081-h/12081-h.htm
    24 Marzo 2008 | 05:08 PM

    rrose dijo
    Hola de nuevo Tellotellez,
    mis felicitaciones por el trabajo realizado. Tanto el retrato de Emerson como este de Madame Staël son excelentes hallazgos.
    Respecto a Madame, debo decir que la encontré en este panel hace relativamente poco, pero no me preocupé demasiado por ella porque la tenía ya perfectamente localizada en un inventario que está aún por publicar. Por el momento es la única imagen que se repite en dos lugares distintos del torreón (quizás haya más). Yo hice mal en dejarla pasar (en este momento manejo y reviso a la vez los cinco inventarios publicados más los pendientes de publicación, por lo que se me pasan algunas cosas), y has hecho bien en identificarla.
    Lo que he hecho ha sido tomar la imagen del libro de Knowles Bolton que me linkabas, y dejar el retrato al óleo para su aparición en el futuro inventario, donde daré algunas explicaciones sobre esta magnífica señora. De este modo no se repetirá del todo- la imagen.
    Muchísimas gracias por tu esfuerzo, y hasta pronto ;)
    24 Marzo 2008 | 11:08 PM

    rrose dijo
    Con un par de semanas de retraso subo a la addenda de este inventario una obra de Man Ray titulada “The three graces or nudes” y muy poco conocida, entre otras cosas por la técnica y el soporte, que según reza en la Digital Photo Library del Man Ray Trust es una “serigrafía sobre plexiglás”.
    Curioso, eh? En el estampario está colocada justo encima del “nu endormie” de Gustave Courbet.
    Saludos! ;)
    13 Noviembre 2009 | 07:52 PM

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