F de Frégoli

El arte es vida, y la vida es transformación,

Joan Brossa atribuía esta frase a Leopoldo Frégoli (1867-1936), el más celebre transformista de todos los tiempos. Siguen siendo escasos los datos sobre su vida, y pocos los documentos que nos han quedado acerca de este artista (al menos para aquellos que tenemos que conformarnos con rastrear en internet).

Se nos habla de Frégoli siempre en dosis pequeñas y aisladas, y esta escasez nutre la leyenda. De Brossa provienen mis referencias, y aunque se trata de un poeta -y por tanto debería ponerlas en duda- siente uno la deliciosa tentación de no querer distinguir al artista real del personaje soñado y reconstruido para sí por Brossa.

Frégoli (qué apellido tan extraordinariamente divertido): actor, cantante, ilusionista, cineasta, mimo, y sobre todo un transformista que dejaba boquiabierto al público con súbitas transformaciones de atuendo y voz. Una compañía teatral comprimida en una sola persona. ¿Cómo sería el baúl de viaje de Frégoli? Dicen que comenzó a realizar sus transformaciones durante el servicio militar (menudo debía ser!), y que llevó el transformismo -hasta entonces considerado un género marginal- a los grandes teatros de todo el mundo: París, Nueva York, Buenos Aires, Madrid, Barcelona, Londres, Viena, Berlín, San Petersburgo…

Frégoli, viajero infatigable, asistió además con entusiasmo al nacimiento del cine: como George Meliés, y como otros tantos pioneros del cine que provenían del mundo del teatro o de la magia, Frégoli no sintió reparos en integrar en su espectáculo cierto tipo de proyector patentado por él mismo llamado Fregoligraph, con el que llegó a rodar un buen número películas, cortometrajes sobre cuyo contenido lo desconozco todo (apenas he podido ver unos pocos segundos que viajan por la red), pero cuyos títulos (Frégoli el barbero mago, Frégoli mujer, Frégoli transformista, Frégoli prestidigitador) nos hablan de un cine probablemente muy rudimentario, y seguramente muy similar al de las cintas de Meliés.

Frente al drama teatral, al argumento, a la trama, al realismo, o a la comedia envuelta en aburridos clichés, la disciplina ejercida por Frégoli propuso la velocidad, el deslumbramiento continuo, una sucesión de fogonazos escénicos en los que Brossa, dispuesto a crear su propio mito personal, intuyó un verdadero manifiesto poético.

El arte es vida, y la vida transformación; hay levedad, hay juego, y hay luz (luz mágica, de candileja o de proyector de cine) en esta frase. Hay algo esencial en Frégoli, porque Frégoli representa, probablemente sin saberlo, el heroísmo de cierta constante que en nuestro interior desea la transformación y el carnaval. La misma constante que nos hace calzarnos los zapatos de nuestros padres cuando somos pequeños, o pintarnos bigotes, o ponernos cuernos de espuma en la ducha. Es algo que la mayor parte de nosotros perdemos al crecer, pero la propia identidad, nuestro papel de reparto en la vida, puede llegar a ser verdaderamente pesado, y urge romper la permanencia. Toda permanencia es estéril.

Frégoli, cuyos espectáculos llegaron a ser muy populares -tiempos en los que los artistas de teatro y de vodevil eran estrellas- terminó por dar nombre a un triste trastorno mental de corte esquizoide. Y como, según dicen, la muerte es lo único irreparable y definitivo, en su lápida, y para burlar a La Parca, Frégoli mandó grabar:

Aquí Leopoldo Frégoli llevó a cabo su última transformación

Frégoli en la Wikipedia

Las imágenes que acompañan al texto las he perpetrado a partir de las postales alojadas en Frégoli.com, principal fuente de información sobre el artista

Más Frégolis en mi galería Flickr

Acerca de Rrose

https://maquinariadelanube.wordpress.com/595/
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Una respuesta a F de Frégoli

  1. Rrose dijo:

    Estos fueron los comentarios del artículo en su antigua ubicación:

    poedia dijo
    Interesante, muy interesante el amigo Frégoli (de nombre muy divertido, sí). Me ha llamado mucho la atención su aportación al cine, rebuscaremos a ver qué se encuentra por ahí. Ese cartel lo hizo él? De todas formas me he quedado en la frase ¿Cómo sería el baúl de viaje de Frégoli?.
    ¿Cómo sería? Eso da para uno y dos y tres posts. Como poco.
    Y felicidades, he abierto La Coctelera y estabas presidiendo la portada.
    22 Febrero 2007 | 02:56 PM

    Rr dijo
    Hola Poedía,
    A excepción de la foto en blanco y negro, el resto de las imágenes son variaciones realizadas sobre un cartel publicitario de Frégoli muy antiguo. Me gustaba mucho el cartel y decidí perpetrarlo colocándole una máscara. No me quedé contento con una e hice varias más, y aunque las imágenes tienen mala calidad (porque la imagen original no era buena, y porque no sé manejar del todo bien GIMP), he decidido dejarlas en el post (quiero pensar que riman con los retratos de Góngora que ya perpetré hace meses en otro post).
    Respecto a la gran pregunta (“Cómo sería el bául de Frégoli”), creo que la respuesta imprescindible sería decir que, como mínimo, viajó tanto como el de la Piquer, jaja… Pero sí, es una cuestión interesante, y te invito a que nos lo cuentes tu misma (ale, estás obligad@ a responder y a inventarte algo).
    Lo de la promo en la portada de La Coctelera ha sido una sorpresa. Recibí el llamado de Dios y dejé todo lo que estaba haciendo para servirle. En fin, ha quedado guapa la maleta-gramófono, no?
    Saludossss ;)
    22 Febrero 2007 | 07:08 PM

    poedia dijo
    (sigo pensando lo del baúl, estamos pergeñando algo…)
    Ah, esto era para decir que sí, que me he enamorado de tu maleta-gramófono…
    22 Febrero 2007 | 11:57 PM

    Peggy dijo
    muy buen post..:)
    4 Marzo 2007 | 03:23 AM

    Hector Segura dijo
    Hola
    perdon que los moleste pero esto puede interesarles mucho
    Espacio TBK y la Fundación Brossa invitan al workshop MUNDO BROSSA dictado por Gloria Bordons y Lis Costa, pertenecientes al Grupo POCIÓ, Universidad de Barcelona y Fundación Joan Brossa, Barcelona, España.
    El workshop se realizará el Sábado 30 de Junio de 17hs a 19:30hs en Espacio TBK, Trelles 2033 1º, Capital. Será un recorrido por la obra de Joan Brossa en su doble aspecto esencia / procedimiento. Se indagarán sus textos teatrales, se abordará su poesía visual, en un cruce entre la literatura, el teatro y lo performático corporal; así mismo se proyectarán imágenes de la poesía visual brossiana. Dirigido a actores, bailarines, docentes y estudiantes de letras. Los interesados deberán enviar un resumen de su CV a brossa-tbk@cia-buster-keaton.com.ar. Debido a los cupos limitados, la selección se hará a partir de los antecedentes.
    Inscripción general $20, estudiantes $15 y para los que nombren este blog $10.
    mas info 4586-2971 o 15-4971-2639
    Fundación Brossa
    Espacio TBK
    Compañía Buster Keaton
    28 Junio 2007 | 01:16 AM

    Selenita dijo
    Un blog es una especie de collage y el collage, tú lo sabes bien, es una forma de arte. Así considero este blog tuyo. Hay en él (como en Frégoli) levedad, juego y mucha luz, que tratas de meter, inútilmente, en maletas, cajas y baúles de viaje.
    Infinitas gracias.
    Nota: Creo que te puede gustar el artículo dedicado a la levedad en el libro de Italo Calvino “Seis propuestas para el próximo milenio”.
    13 Abril 2008 | 01:34 PM

    rrose dijo
    Hola Selenita,
    es verdad, la luz no se puede meter en cajas, pero Niepce y Daguerre ya abrieron camino en la cuestión, jeje….
    Tomo nota (o lo intento al menos) del ensayo que me dices. Italo Calvino siempre es asignatura pendiente para mí. Disfruté tanto (tanto!) leyendo “El Barón Rampante”, que tengo miedo a empezar otro libro suyo y que no me guste… pero prometo sobreponerme… jeje
    Saludos desde mi nube hacia Selene, y gracias por tu bonito comentario ;)
    14 Abril 2008 | 12:19 AM

    erika dijo
    Sí, me encantan los transformistas. En realidad pienso que son los únicos individuos auténticos. Quien sólo tiene un traje, un maquillaje, una pluma y una agenda, ¿se puede considerar en su unicidad un ser genuino? En realidad ¿no disponemos en secreto de una y cien máscaras ambiguas? ¿Es que acaso tenemos la pretensión de ser una completez inasequible? Rrose, tu también tienes algo de tansformista, por eso me gustas.
    El nombre elegido: “maquinaria de la nube” lo confirma. Las nubes están y no están. Son espumosas, rígidas, pesadas, ligeras. Son blancas como el algodón y súbitamente se vuelven grises. O negras. Incluso azules.
    18 Abril 2009 | 07:35 PM

    rrose dijo
    Transformistas… nubes… interesante analogía. Hace años que empecé a mirar nubes y todavía no me canso. No sé si será envidia, o, como apuntas, alguna especie de sindróme del transformismo atmosférico.
    Bonitas palabras, Erika.
    Gracias ;)
    19 Abril 2009 | 06:57 PM

    Selenita dijo
    Por si te interesa: Gimferrer , amigo de tu admirado Brossa, en el relato “El protagonista” toma a Frégoli como eje central. Saludos.
    15 Mayo 2009 | 09:53 PM

    rrose dijo
    Hola Selenita,
    qué interesante es lo que comentas! el amigo Pere también es muy de mi gusto y no tenía noticia de ese relato. He echado una ojeada y parece que se publicó en 1965 en la revista “Ínsula” ¿Es ahí donde lo has leído? ¿Sabes si está recogido en alguna edición? Estoy en ascuas! :)
    15 Mayo 2009 | 10:05 PM

    chamo candelas dijo
    Maravilloso olfato el de este blog!!
    Mi enhorabuena.
    Un fan +, sin duda..
    10 Enero 2010 | 09:45 PM

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