Histoire(s) du Cinéma & Zimmermann

Hace casi un año que realicé mi primer visionado de las Histoire(s) du Cinéma (1988-1998) de Jean-Luc Godard. Calculo que tardé unos dos meses en ver todos los capítulos de que se compone la serie porque, si bien me parecía una obra fascinante y de una densidad conceptual muy poco común, también lo es la dificultad de lectura que entraña esta particular visión de la historia del cine. La acumulación de elementos en la pantalla hace que uno termine realmente exhausto ante una retórica visual que si acaso no es inédita en lo formal, sin duda lo es por lo ambicioso de su objetivo crítico en relación a las artes visuales y a la historia reciente de Europa.

Mucho se ha escrito y se escribirá acerca de las Histoire(s), y nada tiene de raro si aceptamos que esta magna obra no es sino el fruto de un esfuerzo denodado por articular, en un campo por regla general asociado al ocio intrascendente como es del audiovisual, un nivel de elaboración conceptual que lo equipare a las grandes obras de la literatura, la filosofía, la pintura o la música. Poco podría yo añadir a esa labor de análisis de no ser porque, a medida que las Histoire(s) me golpeaban la retina y el entendimiento, me iba pareciendo que guardaban una estrecha relación de equivalencia formal, estructural y conceptual con una no demasiado conocida pieza musical: el Requiem für einen jungen Dichter (1969) del compositor alemán Bernd Alois Zimmermann (1918-1970).

Cubierta de la edición del Requiem en formato CD (1995) por el extinto sello Sony Classical. Dirección de Michael Gielen

Se admite que el Requiem para un joven poeta, descrito por su autor como un “Lingual para narrador, soprano, barítono, tres coros, grabación analógica, orquesta, combo de jazz y órgano”, fue concebido en orden a tres tramas de significado entrelazadas: en primer lugar –pero no en el plano más evidente- como elegía dedicada a una serie de poetas predilectos (entre los que se encontrarían principalmente Maiakovski, Sergei Esenin y Konrad Bayer). En segundo lugar como testamento definitivo de un procedimiento creativo y del afán vital de su autor, que se suicidaría pocos meses después del estreno de la obra. En tercer lugar como visión totalizadora del convulso periodo histórico comprendido entre la Revolución de Octubre de 1918 y los sucesos de la Primavera de Praga en 1968. Al igual que para Godard, estos puntos de fuga tan distantes tienen su correlación en un objeto formal (una pieza sonora para el primero, un conjunto de piezas audiovisuales para el segundo) donde la fragmentación, la superposición, y la rotura de la linealidad son constantes. Según Fran Benavente, las Histoire(s) también son

…una summa fragmentaria, errática, derivativa, excesiva, monumental; que funciona a modo de páginas de la historia, álbum de memoria, instrumento de pensamiento y exorcismo personal.

Y es que creo que, puntualmente, las Histoire(s) pueden verse como una traslación del material sonoro de Zimmermann hacia un medio particularmente integrador como es el audiovisual. Discursos de Goebbles, de Dubček, de Juan XXIII, la novena sinfonía de Beethoven, sonidos ambientales tomados en manifestaciones políticas, declamaciones de textos de Wittgenstein, San Agustín, Kurt Schwitters, Joyce, Camus, Esquilo… todos estos elementos tienen su espacio sonoro en el Requiem. Por su parte, en las Histoire(s), mientras el canal sonoro integra la voz grave y confesional de Godard, la banda sonora de los films collageados, así como sonidos ambientales (esa desquiciante máquina de escribir del cineasta) y obras musicales de todo tipo, en el canal de video asistimos a un desfile de fragmentos de films remontados y a menudo superpuestos que fluyen con el ritmo de un recuerdo emocionado, de una melancólica elegía, o de una argumentación tan sumamente críptica como a menudo certera e incendiaria. Para incrementar la dificultad Godard añade unos rótulos con palabras y frases que se descomponen y recomponen sobre la pantalla a modo de juegos de palabras.

No es, sin embargo, el mero principio del collage lo que conecta a estas dos obras. Circunscritas por igual a las artes temporales, la pieza musical de Zimmermann y la audiovisual de Godard exploran y reiteran hasta el límite de lo humanamente perceptible la idea de la superposición, como ejercicio de fuga y contrapunto. Zimmermann, por ejemplo, no define la forma de su Requiem como un oratorio propiamente dicho, sino que, siguiendo cierta estela Wittgensteiniana, denomina Lingual a su pieza, y es que en ambas obras, el lenguaje (el sonoro, el oral, el literario, el cinematográfico) se cuestiona, se desdobla y se entrecruza dando lugar a ritmos, ecos y leitmotivs. La importancia del aspecto estrictamente sonoro de las Histoire(s) queda de relieve en el hecho de que la banda sonora incluyera, además de las diversas voz en off y el sonido original de los films que se citan, piezas de Hindemith, Honegger, Liszt, Schubert, o Bartók, llegando a ser editada en formato CD por el sello ECM en 1999. Por otro lado, la intermedialidad era también para el alemán una cuestión relevante: Zimmermann estipuló complejos requisitos para la escenificación de su ópera Die Soldaten (1965) entre los que se incluían varias pantallas para la proyección de imágenes, lo que contribuyó a que la obra se catalogara durante varios años de “irrepresentable”. El estreno del Requiem, que conmocionó al público del Reinhalle de Düsseldorf en diciembre de 1969, tenía uno de sus mayores golpes de efecto en la distribución de unos enormes altavoces que rodeaban el patio de butacas, y a través de los cuales los sonidos se arracimaban y envolvían al público.

Los paralelismos tocan otros muchos elementos, y son poco desdeñables. Lo que el Requiem adeuda a poetas y filósofos (Pound, Wittgenstein) y a la tradición musical, las Histoire(s) lo deben –además- a los maestros del cine (Chaplin, Renoir, Vertov). Lo que Zimmermann formalmente adeuda a su contacto con la radiodifusión, Godard lo debe a su relación de amor-odio con el formato televisivo al que finalmente se destinaron las Histoire(s). Zimmermann, oriundo de una ciudad literalmente deshecha en los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial; Godard, siempre dispuesto al rescate de la memoria en lo concerniente al auge del nazismo, al punto de rodar una obra como Allemagne 90 neuf zéro (1991); Ambos con plena conciencia del momento histórico que atravesaban: Zimmermann durante las revueltas antisoviéticas de Praga a finales de los sesenta, Godard horrorizado ante la pasividad general por el genocidio en el conflicto de la antigua Yugoslavia (1991-1995). Y en ambas obras el Tiempo es a la vez tema (la Historia con mayúsculas) y objeto de distorsión. Probablemente el cineasta hubiera comulgado con aquello que el compositor denominaba naturaleza esférica del tiempo:

La percepción del pasado, el presente, y el futuro es solo una cuestión de punto de vista. El observador se encuentra en el centro de una esfera. El tiempo le circunda sin discontinuidad. Lo que ve en un momento dado depende de su campo de visión. Porque todo lo que sucede se convierte en pasado en el mismo momento en que ocurre; Cualquier cosa que hagamos determina el futuro; y el futuro ya ha predestinado el pasado. Todas las formas del tiempo son intercambiables.

Bernd Alois Zimmermann

Pero más allá de una posible –o imposible- justificación documental de cada uno de estos extremos, lo que definitivamente conecta a estas dos obras es el tema órfico de fondo. La relación del Requiem con lo funerario y la escatología no requiere confirmación, pero también se ha dicho que en las Histoire(s) “Godard articula la idea de duelo y transita por el cine como quien transita entre muertos” (Fran Benavente). Estas dos obras siempre me recuerdan el descenso de Ulises y de Dante a los infiernos, ese lugar al que el héroe y el poeta acuden para interrogar a los muertos, para comprender las parcelas más oscuras del pasado. La audición del Requiem y el visionado las Histoire(s) me parecen exactamente eso, el descenso a los infiernos de un Ulises perdido en el itinerario de un siglo XX demencial, la inmersión en un espacio imposible (al que solo el artista puede dar forma) donde los retazos de la historia nos asaltaran para saldar cuentas, para revelarnos secretos al oído, en forma de voces, sonidos e imágenes del inconsciente colectivo. Pero no se desciende al Infierno (a la Belleza del recuerdo personal y dulcificado, al Horror de la culpa sin dueño) si no es para extraer alguna cosa de utilidad: estas piezas son, antes que nada, alegatos contra el olvido, y se construyeron sobre la noción de que solo deteniendo el paso y escuchando los ecos del tiempo era posible encarar el futuro.

-

Las Histoire(s) en Senses of Cinema

El minutado de las Histoire(s), realizado por Celine Scemama

Zimmermann en la Wikipedia, y en Ubuweb

Escucha el fragmento final (Dona nobis pacem) del Requiem

Descarga el Requiem (Sony Classical, 1995)

-

About these ads

Acerca de Rrose

http://maquinariadelanube.wordpress.com/595/
Esta entrada fue publicada en Cine, Música Redonda y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Histoire(s) du Cinéma & Zimmermann

  1. Rrose dijo:

    Estos fueron los comentarios del artículo en su antigua ubicación:

    Roberto Amaba dijo
    Hola, qué tal,
    ¿Para cuándo un inventario godardiano de las Historie(s) al estilo ramoniano, identificando personajes, películas, pinturas, fotografías, etc.? jejejeje, sería un ejercicio ideal para terminar ingresando en un frenopático.
    Un saludo, muy buen artículo.
    3 Mayo 2009 | 10:44

    rrose dijo
    Hola Roberto,
    pues no tenía intención de hacerlo (bastante tengo con lo mío), entre otras cosas porque el trabajo ya está hecho. Y no hablo de meros inventarios, sino minutados completos, como el de las Histoire(s) realizado por Celine Scemama que enlazo al final de artículo. Por otro lado, Natalia Ruiz Martínez incluye al final de su tesis doctoral (Poesía y memoria: las Histoire(s) du Cinéma de Jean-Luc Godard) un apabullante “Listado de películas” que aparecen en la serie.
    También existen minutados para el Requiem, aunque no he conseguido localizar ninguno en la web. Desconozco si la edición de Sony Classical incorporaba minutado, pero sí se puede encontrar uno bastante completo en la edición del sello WERGO (y al parecer también en la edición del sello Cybele). Para los muy aficionados existe un minutado “a texto completo” (es decir, con TODOS los textos incluidos en la pieza) que es el que yo tengo en casa. Este minutado apareció en internet traducido al inglés con motivo del estreno en el Carnegie Hall el 20 de abril de 1999, y por el momento tampoco parece localizable.
    Habrá que investigar si cada una de las personas que se dedicaron a completar esos listados y minutados prosiguen con su vida normal. Me da a mí que sí.
    Saludos y hasta pronto ;)
    4 Mayo 2009 | 09:19

    Guada dijo
    Ay, Rrose, tu blog es mi retiro y refugio en estos días en los que los nuevos bárbaros huniversitarios campan por las calles ocupando el antiguo polideportivo del sector sur haciendo malabarismos y tocando el bombo como adalides de la contracultura. Ay, te echo una mijita de menos
    4 Mayo 2009 | 01:55

    rrose dijo
    … bueno, por tu comentario debo entender que te ha gustado el articulillo. Ultimamente hay poco Godard en la Filmoteca ¿será por eso que ya no nos vemos allí tampoco? Y no recuerdo haberte visto en el ciclo de Cine y mayo del 68 en la Casa Carbonell este verano pasado. ¿No será que estás perdiendo las buenas costumbres?
    Sobre la ocupación polideportiva solo he oído hablar. Anoche oí ruidazo y pensé que era eso, pero luego caí en la cuenta de que tenía que ser el concierto de Lenny Kravitz (puag). Mientras no destrocen nada a mí me parece bien.
    No te preocupes, cualquier día de estos volvemos a entrechocar. Esta época de la vida en que no sabe uno dónde ponerse se me está empezando a hacer más larga de la cuenta.
    Ánimo (que no se diga, mujer!) y suerte ;)
    4 Mayo 2009 | 06:09

    José Carmona Santiago dijo
    A mí, que conozco muy bien el requiem, me ha gustado mucho el artículo y me ha parecido especialmente acertado, al menos la parte dedicada a Zimmermann, ya que no conozco tanto a Godard. En todo caso, enhorabuena.
    Y ya que te has metido en el tema del collage, te propongo (siempre te estoy proponiendo cosas, aunque suele ser por correo) otra analogía: Charles Ives y Walt Whitman. Esta me interesa especialmente a mí, pero no me queda tiempo para estudiarla.
    Un abrazo,
    Pepito.
    5 Mayo 2009 | 09:31

    Rr dijo
    Bueno Pepe, solo he tardado diez años en escribir unas líneas sobre Zimmermann. Lo de Charles Ives lo saco cualquier década de estas….
    otro abrazo ;)
    5 Mayo 2009 | 05:29

    Selenita dijo
    Cuanto aprendo en la maquinaria ¡¡¡. La conexión entre diferentes lenguajes me parece fascinante. Saludos.
    5 Mayo 2009 | 11:52

    Pedro González dijo
    Gracias por elenlace. Y arreglé la configuración de comentarios.
    Muchas gracias por todo nuevamente
    De pasada anexé tu blog.
    Hasta pronto!
    *P
    11 Mayo 2009 | 09:35

    Sandra Santana dijo
    Te agradezco ese link neuronal que ahora poseo entre las Histoire(s) y el Requiem de Zimmermann. Estos días leyendo el modo en que Jauques Rancière hace malabares con las heterogéneas imágenes de Godard para explicar cómo el arte contemporáneo gira en torno a lo que llama el principio de la “sentence-image”: lo narrativo y lo visual, lo idéntico y lo disperso, etc. pensaba en tu nube y en el inventario ramoniano. Jo, ¿por qué todas estas constelaciones me resultan tan irresistiblemente atractivas? De nuevo, gracias.
    17 Mayo 2009 | 07:41

    rrose dijo
    Hola Sandra,
    desconozco por completo a Rancière, pero espero cruzármelo cualquier día de estos en forma de texto impreso o electrónico. Falté a las clases de filosofía y siempre llevaré retraso. Y no sé si te lo debo exactamente a tí, pero en cualquier caso soy yo el que te agradece la conexión “Estampario – Atlas Mnemosyne” porque todavía le estoy dando vueltas al asunto, y si no me decido a meterle mano en serio a la cuestión es porque no consigo localizar la bibliografía que necesito…
    En fin, todo se andará…
    Salutem ;)
    17 Mayo 2009 | 10:50

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s